Es fácil pasear por el casco histórico de Estepona pensando solo en la próxima tapa o en encontrar sombra. Pero cada calle estrecha, cada fachada encalada y cada torre que asoma en el horizonte tiene detrás una capa de historia distinta. Fenicios, romanos y árabes se fueron turnando aquí durante siglos, y todos dejaron algo.
Los primeros asentamientos: fenicios y el nombre de Astapa
Los restos más antiguos que se conservan en el término municipal se remontan a la Prehistoria, pero la historia documentada de Estepona empieza con la llegada de los fenicios, hace casi tres mil años. Fundaron asentamientos a lo largo de la costa, entre ellos uno cerca de la desembocadura del arroyo Vaquero, donde se han encontrado restos de cerámica fenicia de finales del siglo VIII antes de Cristo. Fue esta civilización comerciante y navegante la que dio a la zona su primer nombre conocido: Astapa.
La huella romana: termas y salazones
Con la conquista romana de la península, la actividad en la zona se intensificó. El asentamiento más importante de esta época se sitúa junto al río Guadalmansa, donde se conservan restos de unas termas que podrían pertenecer a la antigua ciudad romana de Salduba. Los romanos, como en el resto de la costa andaluza, desarrollaron aquí una potente industria pesquera basada en las fábricas de salazón, aprovechando la riqueza del Mediterráneo.
La Estepona árabe: de Astabbuna a Estebunna
A principios del siglo VIII llegó la conquista musulmana, y con ella una nueva etapa que marcaría de forma decisiva el urbanismo que hoy reconocemos en el casco histórico. En esta época se construyó una primera fortaleza en la parte alta de El Padrón, conocida como el Castillo del Nicio. Más adelante, bajo el califato de Abderramán II, se levantó una segunda fortificación que dio nombre a la ciudad: Estebunna, de la que deriva directamente el nombre actual de Estepona. Los árabes conocían la localidad como Astabbuna, y fue durante este periodo cuando se configuró el trazado urbano estrecho y laberíntico que todavía hoy caracteriza al centro histórico.
Primeros asentamientos fenicios en la costa de Estepona.
Asentamiento junto al Guadalmansa, con termas atribuidas a la ciudad de Salduba.
Conquista musulmana y construcción del Castillo del Nicio.
Se levanta la fortaleza de Estebunna, origen del nombre actual.
De aquella etapa árabe se conserva todavía hoy la Torre del Reloj, en la plaza del mismo nombre: fue en su día el alminar de una mezquita, y tras la conquista castellana pasó a funcionar como campanario de la iglesia que ocupó su lugar. Es, junto al trazado de calles del casco antiguo, uno de los testimonios más visibles de todo ese pasado.
El casco histórico que hoy conoces
Ese urbanismo andalusí de calles estrechas, plazas recogidas y casas encaladas es exactamente el que hoy convierte al centro de Estepona en un lugar tan agradable para pasear despacio. Es también, no por casualidad, donde está Casa Juani: una casa pensada para que sientas ese mismo espíritu de siempre, con todas las comodidades de hoy.
Cuando pasees por la Plaza del Reloj, mira hacia arriba: esa torre lleva ahí, en distintas formas, más de mil años.
Duerme en pleno casco histórico de Estepona
Casa Juani está en el corazón de todo lo que acabas de leer.
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